



Rubén Martínez Villena
Zoila Martínez González es de esas personas que distinguen a San José de las Lajas; lleva consigo muchísimas historias, tal es así que los muchachos de barrio la llaman maestra omitiendo siempre su nombre. Acuden a ella para pedir ayuda en la realización de trabajosprácticos, resolver tareas y aclarar dudas. Ella siempre está ahí, dispuesta con la voluntad impregnada en el alma y como compañía su sonrisa.


“No hay cosa más bella que amar a los ancianos; el respeto es un dulcísimo placer. Los ancianos son los patriarcas”.
José Martí.






El suceso docente, por naturaleza propia, se interconecta con el universo de la cultura. Es inevitable volver al credo martiano de la instrucción como condición de libertad. O a aquella idea de recoger hombres donde se siembran escuelas.







