Parece un lugar común en nuestros tiempos hablar del rescate de valores. La pregunta lógica en tal caso es quién los tiene prisioneros, y en qué lugar del mundo permanecen como rehenes de un adversario impreciso, que a todas luces tuvo una mejor percepción de la importancia que ellos tienen, y que sin embargo nosotros no supimos ni significar y mucho menos cuidar.
Una persona honrada es aquella que se rige por los valores morales, que respeta las normas sociales, y que es consecuente con ello, es decir, que tanto en su forma de obrar como en su pensamiento, se comporta de manera justa, recta e íntegra.


La próxima visita de Obama a Cuba ha despertado interés y expectativas. Los comentarios corren ligeros, y hasta chistes atinados se escuchan por nuestras acalles, y es esa idiosincrasia de cubanas y cubanos, oportunos para cualquier eventualidad, altruistas hasta la médula y optimistas por vocación.
La historia también tiene sonidos.Es precisamente un 24 de febrero con gritos como el de Baire, Ibarra, Manzanillo y Guantánamo unidos al relinchar de los caballos y el chirriar de los machetes que parió Cuba un acontecimiento de indiscutible valor social: el levantamiento contra el colonialismo español.
El respirar, sonreír, caminar, el tener hijos y disfrutar del mundo que nos rodea es un regalo, así me comento Hilda una anciana de 80 años, que a pesar de su avanzada edad disfruta a plenitud su existencia.
Pablo y Patricia forman parte de ese grupo de jóvenes que prefiere la unión libre al matrimonio tradicional.




José Martí es una de las personalidades de nuestra historia y cultura más recurrentes en el hacer de cada día; su legado inspira, conmueve ánima, y a 163 años de su nacimiento desafía siglos para perpetuar su devoción por la Patria y sus semejantes.






