La Guerrilla de Bolivia: notas al margen del primer combate

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El documento histórico crece en valor patrimonial con el paso del tiempo, y con él la significación de cada página. Día de acontecimientos guerreros, consignó Ernesto Guevara el 23 de marzo de 1967 en el Diario en Bolivia. Para el ensayo histórico-social, como para el artístico-literario, se teje un suceso intertextual, por donde pasan las jornadas de heroísmo y se van articulando estilos, pasajes y geolectos.

Tras la elipsis del acontecer de guerra anotado por el Che, aparece la propuesta de Pombo (Harry Villegas, uno de los sobrevivientes de la guerrilla boliviana, fallecido en diciembre de 2019), de organizar una góndola para rescatar mercancías. A lo largo del anecdotario, de la mano del Guerrillero Heroico, aparece desde la más mínima sugerencia hasta cada prueba de valor insuperable de sus compañeros.

Guevara quería esclarecer antes la sustitución de Antonio Sánchez Díaz, el Comandante Pinares (Marcos en la guerrilla boliviana), al frente de la vanguardia, tras sus indisciplinas durante la accidentada marcha precedente. Ante la posibilidad de un eventual regreso a Cuba por sus faltas, el hombre respondió: Antes fusilado.

Para el lector cubano, existe la propuesta de la Editora Política del Diario de Pombo. También sus numerosas precisiones ulteriores. Queda entonces la posibilidad de establecer lecturas comparadas a partir de percepciones distintas dentro del heroísmo revolucionario, porque la Editorial Gente Nueva publicó el testimonio de Leonardo Tamayo (Urbano), ofrecido al periodista José Mayo Fernández.

El Che denota su primer parte de guerra el 23 de marzo de 1967, que aparecerá en el Comunicado Primero del naciente Ejército de Liberación Nacional de Bolivia. Siete muertos, 14 prisioneros sanos, cuatro heridos, resulta el saldo sumario de la acción contra el enemigo. Se ocuparon numerosas armas, pero nada de víveres.

La emboscada de cinco hombres estaba activada desde el día anterior. ¿Esperaba el Che una operación punitiva del ejército?

Seguramente. Habían ocurrido deserciones en el campamento en su ausencia. Todo da la impresión de un caos terrible, escribió solo tres días antes. Vázquez Viaña, El Loro, apareció con la noticia de haber matado a un soldado.

El Guerrillero Heroico estaba seguro que tras la mencionada marcha, vendría una etapa decisiva de combate, pero lo cierto es que no precisó cuándo sería. El Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, en conversación con el periodista italiano Gianni Miná, consideraba prematuro aquel choque del 23 de marzo de 1967.

La captura del plan de operaciones del ejército boliviano confirmó las aprehensiones del Che. Él mismo anotó solo cuatro días después que la información de los desertores resultaba evidente en las noticias del gobierno a raíz del choque. Uno de aquellos hombres, Pastor Barrera, se supo luego, era agente de la CIA.

La acción complicó la salida del argentino Ciro Bustos y del francés Regis Debray del escenario guerrillero. La captura de ellos supuso un golpe terrible para el proyecto revolucionario en todos los sentidos, incluso por la probable información dada al enemigo en los interrogatorios.

A raíz de ese combate, fue descubierta la identidad de Tania, obligada entonces a permanecer en la campaña en la selva como parte de la retaguardia. Separado del núcleo principal, ese grupo al mando de Vitalio Acuña (Joaquín), sería aniquilado meses más tarde, víctima de una alevosa traición en el vado del Masicurí.

Como se sabe, el régimen de facto demoró algunos días en dar la noticia, como si tratara de contrarrestar la conmoción. El Che escribiría entonces que la radio estaba saturada con la impronta de la guerrilla. En su Diario en Bolivia vibra la primera victoria de la guerrilla, en interacción intensa con los hechos precedentes y toda la epopeya por vivir.

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