Durante la XXIII reunión de la Comisión Intergubernamental Rusia-cubana, celebrada en San Petersburgo, se acordó permitir que empresas rusas participen en la gestión de instalaciones industriales en la Isla, con el objetivo de fortalecer la cooperación económica y aumentar el atractivo de Cuba como destino de inversión.
El viceministro ruso de Industria y Comercio, Román Chekushov, destacó que este paso abre nuevas oportunidades para la modernización productiva y el impulso a proyectos conjuntos en sectores estratégicos. Ambas partes suscribieron además nuevos convenios que amplían el marco de colaboración bilateral y refuerzan las bases para el desarrollo tecnológico e industrial.
En el contexto actual, marcado por desafíos energéticos y limitaciones de recursos, estos acuerdos confirman el papel de Rusia como socio clave en la recuperación y crecimiento de la economía cubana. Las negociaciones incluyeron perspectivas de incremento en la producción de acero laminado y modernización de infraestructuras vinculadas al sector energético.
Con esta decisión, La Habana y Moscú reafirman su compromiso de avanzar hacia una relación económica más sólida y diversificada, centrada en el beneficio mutuo y el desarrollo sostenible de sus pueblos.
La amistad entre los pueblos se impone













