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En la noche de este sábado muchos cubanos pudimos disfrutar de las interpretaciones de María Felicia Pérez, directora del coro de cámara Exaudi, durante la transmisión, por la televisión cubana, de La Misa Cubana, del Maestro José María Vitier.  Hoy pretendo compartircon nuestros lectores, esta conversación que hace algunos meses sostuve con María Felicia acerca de su participación en reconocidas producciones discográficas de nuestra isla.

 

 María Felicia, Esteban Salas ocupa un lugar importante en el quehacer musical del coro Exaudi. ¿Qué valoración puede hacer acerca de este músico y compositor cubano?

Al referirnos a Esteban Salas, siempre lo catalogamos como nuestro primer músico con una carrera como compositor, la cual comienza desde que ocupa el cargo de Maestro de capilla en la Catedral de Santiago de Cuba. En el marco de la música latinoamericana es un nombre con gran repercusión; tenemos el honor de contar con esta figura, cuya música abrió el camino para los compositores del siglo XIX que también hicieron mucha música religiosa al igual que Salas.

Él era un sacerdote, componía para el oficio religioso en la catedral, destacándose con preciosos villancicos, así como con música que forma parte de la liturgia; tiene salves, misas, letanías… Es muy interesante toda su producción; son obras que no deben ser conservadas en un museo, sino tomar el camino que muchos coros le hemos dado: difundir su obra.

¿Cuándo entra usted en contacto con el legado de Salas?  

Desde muy jovencita al formar parte del coro femenino del Conservatorio Amadeo Roldán. Posteriormente cuando pude estudiar su música y entrar en mayor contacto con ella, me di cuenta de lo que se decía en los libros, que realmente es un músico de gran valía, que nos honra con haber nacido en Cuba, y es tarea de los músicos de ahora, difundir su música.

Dentro de la discografía de Exaudi, existen varios discos dedicados a la obra del Maestro de capilla Esteban Salas…

Sí, tienes razón, grabamos un primer disco que se llama Esteban salas, un barroco cubano del siglo XVIII, que incluye una selección de villancicos, de los cuales conocía solo algunos. Después hicimos un disco titulado Música sagrada de Cuba, donde están la Misa en sol Menor, el réquiem, salves. El tercer disco se llama Cantadas de Santiago de Cuba porque contiene algunas obras con el estilo o la estructura de las cantatas italianas.

¿Cómo se siente al contar en su historia como cantante y directora de coros con tres discos dedicados a la obra de Esteban Salas?

En la trayectoria del coro Exaudi nunca nos hemos dedicado a destacarnos o desenvolvernos dentro de un estilo, nosotros hacemos polifonía renacentista, música del barroco, romántica, contemporánea, cubana, latinoamericana, nos movemos en un repertorio muy amplio. Pero, de las grabaciones y las giras que pudimos hacer con la música de Salas, tengo muy buenos recuerdos, creo que es muy importante haber sido mensajeros de esta música en Cuba y fuera de Cuba. Pienso que ha sido un momento muy valioso en la carrera del coro y me siento muy orgullosa de ello.

En el año 1992 la discografía cubana se prestigió con la grabación de un disco con poemas musicalizados de Mirta Aguirre, por José María Vitier. Hábleme de esta experiencia.

Grabamos en pleno periodo especial. Recuerdo que para mí era muy duro llegar hasta los estudio de la Egrem de San miguel, llegaba a pie todos los días. Necesitaba de media hora para descansar, porque repito, era muy duro.

Para mí fue muy importante este trabajo. No he hecho muchas cosas como solista, y esta fue una oportunidad que me dio Vitier. Él pensó que yo podía hacer estas canciones, no quería una voz lírica, o sea una cantante operática. Quería una voz que se acerara más al universo del niño, entonces, me convocó, y empecé a trabajar aquellas músicas.

Todo se hizo con teclados, no hay instrumentos acústicos, creo que hay un violín en una habanera, pero todo lo demás era hecho por José María Vitier en su casa. En el estudio poníamos la voz encima del back ground que él había hecho.

En esta producción, las piezas musicales son interpretadas por usted y Pablo Milanés. ¿Cómo fue la experiencia  de trabajo con Pablo Milanés?  

Pablo y yo tenemos un par de dúos en el disco Si yo volviera  nacer, que es como se titula el CD, pero nunca nos vimos para hacerlo. Eran canciones en las cuales yo hacía una segunda voz. Pablo las grabó y después yo le puse la segunda voz.

En ocasiones canto, dos y tres voces, sola. Hay una pieza que se llama Quíntuples (meñique se fue a paseo sin permiso de anular…), que está hecho para quinteto de voces. Yo hice las tres voces de mujeres y dos muchachos del coro de Exaudi, un tenor y un bajo, hicieron las voces masculinas.

¿Qué significó para María Felicia Pérez su participación en esta producción discográfica dedicada a los niños?

En el coro nunca he hecho música infantil, y en realidad nunca pensé que la haría.  Me dio mucha alegría que mi trabajo llegara al receptor infantil, porque los niños son muy inteligentes, muy activos y pueden entender el mensaje de la música.

Fue un trabajo muy lindo, muy diferente a lo que yo hago siempre. Mi trabajo es con el coro donde tengo una gran responsabilidad montando, cantando y el trabajo como solista es como un oasis, un remanso de paz. Solo tiene que ver conmigo; me aprendo el repertorio, la música y voy a grabar con mucho gusto, de verdad.

Yo le agradezco mucho a José María Vitier que haya pensado en mí. Ese fue el inicio de un camino juntos, porque después trabajé con él, como solista, en la primera grabación que se hizo de la Misa Cubana a la Virgen de la Caridad del Cobre, donde también cantó Exaudi.

Además, trabajé con Vitier en la grabación del Salmo de las Américas, una obra monumental, mucho más grande que la Misa. La Misa es una obra más de cámara, el Salmo, es una obra sinfónica. El coro también participó y yo fui una de las solistas convocadas para cantar. 

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