La estrategia numérica de Cuba

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Las pérdidas de balón son el talón de Aquiles de la

selección cubana 

Fotos: Alain Mira López, estudiante de Periodismo

Jamás pensamos necesitar las matemáticas después de culminar nuestros estudios, pero el deporte nos llevó, otra vez, por ese tortuoso camino. Y precisamente muchos cálculos necesita hacer la selección nacional de baloncesto para poder luchar una plaza al Mundial de China en 2019.

Los antillanos muestran dos derrotas en línea, la primera ante México, con una cercana diferencia de seis puntos, y la segunda por más de veinte cartones ante el segundo mejor equipo del grupo, Puerto Rico.

Realmente, Cuba llegará en una mala situación al juego contra Estados Unidos, que viene de ganarle a México con soberana paliza de más de treinta puntos de diferencia. La estrategia debe ir por una mejor retención del balón (17 pérdidas en solo dos partidos, 8,5 por juego), y defender lo mejor posible ante los norteamericanos para así no ampliar el diferencial negativo para llegar más cómodos ante México, al cual es necesario ganarle por más de 10 puntos, y aun estarían en zona de peligro.

Sin muchos rodeos, Cuba debe vapulear a los aztecas y permitir la menor cantidad posible de encestes ante Estados Unidos y Puerto Rico. Esa, sería la única opción real de los antillanos de “meterse en la comida”. Sí, porque ganarle a boricuas es un cuento triunfalista de ficción. El equipo más débil del grupo es Cuba y el único equipo alcanzable para los nuestros son nuestros hermanos los “mariachis”.

No obstante, pese a contar con un diferencial de casi 30 anotaciones en contra y un panorama para nada agradable, es pertinente decir que Cuba no jugó mal. Este es el nivel de nuestros jugadores.

Explicamos. La media máxima de anotación en los torneos domésticos, entiéndase Torneo Nacional de Ascenso y Liga Superior de Baloncesto ronda entre los 60 y los 70 puntos por partido. Ahora, concentrado a los mejores de estas lides y los contratados en el extranjero la media máxima debe aumentar hasta los 80 puntos, aproximadamente. Y precisamente, entre 65 y 75 cartones fue la producción ofensiva de los antillanos frente a sus respectivos rivales. Ese es el límite para estas lides.

Javier Jústiz fue sobreexplotado en el  partido frente a Puerto Rico

Cuba debe mejorar en el desarrollo del juego táctico, sean apreciaron problemas en la triangulación, en los cortes hacia la canasta, pases forzados, uso excesivo (abuso) de la figura de Javier Jústiz teniendo a un ala-pívot con buena puntería como Jasiel Rivero, mala distribución de los bases-organizadores suplentes (recuérdese que Osmel Oliva no pudo jugar el último partido), y poca producción desde la línea de tres puntos (esto responde a los bajos porcentajes en los torneos locales y la ausencia de Willian Granda en el partido frente a los boricuas). No mencionamos los tiros libres por ser la eterna asignatura pendiente de esta generación de baloncestistas.

Yasser Rodríguez no estuvo a la altura de Osmel Oliva frente

a los boricuas

 

 

 

En fin, que a Cuba le falta bastante para ser un rival de respeto en la zona. Pero es buena la estructura de la nueva fórmula clasificatoria. Esta permite el tope de la selección nacional con equipos de un nivel superior, lo cual influye, positivamente en el desarrollo del deporte en el archipiélago.

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