Yuliesky Leiva: Del escritorio al volante, un viaje de sonrisas y servicio

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Durante años, el mundo del transporte para Yuliesky Leiva se resumía en el teclado de una computadora y el orden de los archivos. Desde 2016 y hasta 2021, su oficina fue el centro de mando donde controlaba el sistema de gestión de flota, vigilando que cada vehículo cumpliera su ruta y protegiera a la población. Luego vinieron responsabilidades como jefa de transporte en almacenes de medicamentos y en la Empresa de Bebidas y Refrescos de Mayabeque. Siempre entre papeles, siempre en la retaguardia.

Sin embargo, detrás de la eficiencia administrativa latía una mujer “operativa”, una mujer de acción que sentía que su lugar no estaba limitado por cuatro paredes.

“Esa me toca a mí”, se dijo Yuliesky cuando escuchó la convocatoria para los nuevos Eco Taxis en Mayabeque. No lo dudó. Tenía la preparación, tenía las categorías de su licencia listas y, sobre todo, tenía las ganas. Así, cambió la pluma por el timón, convirtiéndose en una de las protagonistas de esta nueva estrategia de transporte en la provincia.

“Estuve vinculada al sector desde 2016, pero siempre en trabajo de oficina”, recuerda con orgullo. “Pero soy una mujer que le gusta el movimiento, la interacción. Por eso, cuando vi la oportunidad, entregué mi documentación y hoy vivo una experiencia hermosa”.

Para Yuliesky, conducir un triciclo eléctrico no es solo un empleo; es una respuesta a una necesidad que ve cada día en las calles. Sabe que el déficit de transporte golpea con fuerza, y ver a una madre con niños o a un anciano esperando bajo el sol es lo que la impulsa cada mañana.

Pero su servicio va más allá de llevar a alguien del punto A al punto B. Su combustible es el optimismo. “Yo soy de las que dice, como la canción: dame una sonrisa”, comenta entre risas. Yuliesky cree firmemente en el poder de un “buenos días”. Sabe que hay clientes que suben al Eco Taxi cargados de problemas o en silencio, y ella se encarga de que, al bajar, su día sea un poco más ligero. “Mi meta es que la persona se sienta segura y bien. Una sonrisa le puede cambiar el día a cualquiera”.

Detrás de la chofer decidida, hay una familia funcional que la respalda. En casa la esperan su esposo y su hijo de 12 años. Para ella, ser madre y esposa no es una limitante, sino una motivación para demostrar que la mujer puede estar en la primera línea del trabajo social.

“No quiero estar sentada en una casa; quiero trabajar, ser la ayuda idónea de mi esposo y echar para adelante juntos por la familia”, afirma con la convicción de quien ha encontrado su lugar en el mundo.

Hoy, Yuliesky Leiva se siente realizada. El constante movimiento, el roce con la gente y la satisfacción de ayudar al pueblo de Mayabeque la hacen feliz. En su Eco Taxi, no solo transporta pasajeros; traslada esperanza, amabilidad y la prueba viviente de que nunca es tarde para cambiar el escritorio por el asfalto y empezar a conducir tus propios sueños.

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