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Foto: Maricel González Suárez

René González, uno de Los Cinco está en Cuba definitivamente. La noticia corrió veloz y la alegría de esa familia y su pueblo fue y es inmensa.

Gerardo, Ramón, Antonio y Fernando permanecen encarcelados allá en Estados Unidos. Para algunos ellos son «terroristas», para otros «espías». Para algunos son personas sobre las que recae el odio y en los cuales ensañarse, es ensañarse con Cuba, pero, quiénes en verdad son Los Cinco?

Son cinco cubanos que desafiaron obstáculos para evitar la muerte, el dolor a sus semejantes. Su misión en  Estados Unidos fue vigilar y frenar las acciones que con total impunidad han planificado, organizado y ejecutado desde el sur de la Florida las cuales han dejado en más de 50 años cerca de 3 400 víctimas fatales y más de 2 000 incapacitados.

Fueron arrestados el 12 de septiembre de 1998 en la ciudad de Miami y confinados durante 17 meses en celdas de castigo. En diciembre de 2001 los sentenciaron luego de un juicio plagado de irregularidades.

Para algunos son «terroristas», para muchos en el mundo conocedores de la verdad, son hombres dignos que renunciaron a su propia felicidad por garantizar la paz, para asegurar a vida de su pueblo.

Hoy René está en Cuba, definitivamente. Con absoluta libertad anda por esta tierra donde familiares y amigos, donde mayorías que no le conocen personalmente le admiran y aplauden desde el corazón su libertad. Hoy continúa el reclamo de justicia por Tony, Gerardo, Fernando y Ramón, prisioneros en cárceles estadounidenses. Continúa el despertar en todo el mundo sobre ese injusto encierro.

Connotadas personalidades en el mundo han alzados sus voces para pedir la libertad para estos hombres. Desde diversos lugares del planeta, la solidaridad ha multiplicado su fuerza para reclamar justicia y abogar por estos cubanos, no solo condenados por la justicia estadounidense, sino también, por el odio de los que no perdonan ni toleran a Cuba.

Si en lugar de tanto odio se dejara espacio a la razón, si al menos al amor y la justicia verdadera dieran la oportunidad de alojarse de manera perpetua, la realidad pudiera ser otra. La libertad de los cuatro cubanos que están prisioneros en Estados Unidos, depende exclusivamente de Obama, titulado como Nobel de la Paz.

Añoro despertar un día y sorprenderme con esa noticia. «Presidente Obama decide libertad de los cuatro cubanos encarcelados por más de una década en Estados Unidos».

Soñar no cuesta; defender los sueños, lleva perseverancia. Que un Nobel de la Paz escuche el reclamo de personas de buena voluntad en el mundo solo cuesta apropiarse adecuadamente de la inmensidad de ese título, escuchar y responder, que diga, firmar la Paz de los cuatro: Ramón, Antonio, Fernando y Gerardo. Eso creo y deseamos millones de seres humanos.

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