Como indetenible motor de una Revolución autóctona, Fidel Castro Ruz trascendió así los márgenes de Cuba para existir en la Historia universal. El legado de sus ideas, convertido en brújula para todos los tiempos se hace realidad por su simbolismo de un mundo equitativo.
Durante su vida, Fidel que exhibió un verbo adornado por la llama del carisma, sobresalió en numerosas facetas y brilló como abogado cuando pronunció su alegato conocido como La historia me absolverá, en el juicio por el asalto al Cuartel Moncada, en 1953.
En su eterna luz de enseñanza y dignidad que acompaña las batallas diarias, el líder histórico de la Revolución Cubana será por siempre un paradigma vivo de dignidad y de principios revolucionarios al servicio de la humanidad.
Con su ejemplo personal por delante, el guía cubano fue un revolucionario de talla universal colmado de intrepidez y resistencia que sobresalió por la búsqueda de la unidad hasta su partida física el 25 de noviembre del 2016.













