Comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República de Cuba
El gobierno de EE.UU. está aprovechando con fines oportunistas y de manipulación política lo que parecería un gesto humanitario.
En el marco del intenso esfuerzo de recuperación que de inmediato se inició en Cuba a raíz del paso del huracán Melissa por el territorio nacional el 29 de octubre de 2025, y de la asistencia solidaria que también llegó desde el primer momento, el gobierno de EE.UU. proclamó la intención de enviar ayuda humanitaria.
Han pasado 77 días. El 14 de enero, el Departamento de Estado de ese país comunicó públicamente que una parte de la ayuda llegará a territorio nacional. En ningún momento, ha habido comunicación oficial del gobierno de EE.UU. con el gobierno de Cuba para confirmar tal envío.
Ha sido la Iglesia Católica cubana la que se ha dirigido a las autoridades del país con la información de que la Conferencia de Obispos Católicos de EE.UU. tenía la intención de ser el canal para enviar a Cuba asistencia material que aportaría el gobierno estadounidense.
Como principio, Cuba no se opone a la asistencia procedente de gobiernos u organizaciones, siempre que beneficie al pueblo y no se utilicen las necesidades de los damnificados para lucrar políticamente bajo el disfraz de gesto humanitario.
La contribución que provenga por cualquier vía se recibe, organiza y canaliza en Cuba a través de las autoridades gubernamentales que tienen ese encargo oficial y con la participación de organizaciones, como la Iglesia Católica y otras, con probada trayectoria en este tipo de procesos.
Cuba acepta esta donación sin condicionamientos y entendiendo que es un gesto del pueblo de EE.UU. quien sustenta, con sus contribuciones los fondos públicos que emplea el gobierno.
La asistencia material procedente de EE.UU. por esta vía será destinada, como es obvio, a los damnificados y las comunidades perjudicadas, si bien ella representa una fracción del esfuerzo del pueblo y el gobierno cubano y de la ayuda recibida de diversas partes del mundo, incluyendo organizaciones de EE.UU. no asociadas con el gobierno.
El Departamento de Estado podrá seguir mintiendo sobre Cuba, pero no podrá alterar los hechos.
La Habana, 14 de enero de 2026













