Un estudio minucioso acerca del uso de drogas desarrollan especialistas del Centro comunitario de higiene y salud mental de San José de las Lajas, basado en diversos estupefacientes que a pesar de saber cuáles son las consecuencias negativas que ocasionan, de igual forma los consumen.
El proyecto surge a partir de un número considerable de personas que acuden con frecuencia a esta institución de la salud pública a pedir ayuda a consecuencia de sufrimiento emocional, ansiedad, depresión, estrés ambiental y demás manifestaciones que provienen de la psiquis humana.
Generalmente estos pacientes oscilan entre los 18 y 30 años de edad y confiesan haber tenido acceso a estimulantes tóxicos como Éxtasis , Heroína, Cocaína, Anfetaminas, entre otros.
Psicólogos, psiquiatras y promotores de salud pública con la participación de la familia imparten terapias de grupos a los afectados donde explican que la respuesta ante el suministro de estos compuestos puede ser: euforia y sensación de aumento de energía, disminución del apetito, estado de alerta y falsa sensación de agudeza mental, aumento de la presión arterial y el ritmo cardíaco.
Por lo que los drogadictos tienden a mantener un aspecto desaliñado: falta de aseo personal, despreocupación total de la apariencia personal, cambios en la conducta como grandes esfuerzos por prohibir a los conocidos la entrada a su habitación o ser reservado con respecto a las salidas con sus amigos.
La orientación y ayuda de los profesionales va encaminada a fomentar la autoestima, mantener una buena comunicación, estimular que tengan una conducta responsable y conocer las actividades que realizan los consumidores, así como avivar las actividades cotidianas para alejar el ocio.
Las drogas modifican el cerebro, lo que puede causar adicción y otros problemas graves, por lo tanto, prevenir el consumo temprano de drogas o de alcohol puede servir de mucho para reducir estos riesgos.













