La hipoacusia inducida por ruido es un problema de salud que se incrementa conjuntamente con el avance de la civilización. Se define como la disminución de la capacidad auditiva de uno o ambos oídos, parcial o total, permanente y acumulativa, de tipo sensorioneural que se origina gradualmente, durante y como resultado de la exposición a niveles perjudiciales de ruido en el ambiente laboral,  de tipo continuo o intermitente de intensidad relativamente alta, más de 85 decibeles (db spl) durante un período grande de tiempo

La hipoacusia inducida por ruido es calificada como una enfermedad profesional, por lo que le corresponde una adecuada protección legal al ser diagnosticada. Se estima que un tercio de la población mundial y el 75 % de los habitantes de ciudades industrializadas, padecen algún grado de sordera o pérdida auditiva causada por exposición a sonidos de alta intensidad.

¿Cuáles son los factores que influyentes en la lesión auditiva?

  • Intensidad del ruido: se considera que el límite para evitar la hipoacusia es de 80 db,
  • Frecuencia del ruido: las células ciliadas más susceptibles corresponden a las frecuencias entre 3000 y 6000 hz, siendo la lesión en la banda de 4000 hz el primer signo en la mayoría de casos,
  • Tiempo de exposición: la lesión auditiva inducida por ruido sigue una función exponencial. si el deterioro es importante puede continuar tras la exposición,
  • Susceptibilidad individual: se acepta como un factor de riesgo. la susceptibilidad al ruido puede ser hereditaria, debida a ototóxicos, meningitis, diabetes mellitus, hipertensión arterial y otros,
  • Traumas craneales: en lo que concierne al oído, un golpe severo en la cabeza equivale a una explosión y, por lo tanto, puede originar hipoacusia,
  • Edad: no hay acuerdo. la mayor probabilidad de lesión a partir de la mediana edad.
  • Trastornos genéticos: la fisiopatología de la pérdida auditiva, la cual puede conferir vulnerabilidad para el daño,
  • Sexo: no hay estudios que confirmen la supuesta protección auditiva de la mujer con respecto al ruido,
  • Enfermedades del oído medio: si existe una hipoacusia de conducción, se necesita mayor presión acústica para estimular el oído interno, pero cuando la energía es suficiente penetra directamente y provoca un daño superior al esperado,
  • Naturaleza del ruido: es evidente que la exposición a ruido, de forma intermitente, es menos lesiva. Uno de los mecanismos organizados para disminuir la probabilidad de lesión, es disminuir el tiempo de exposición,
  • Otros:habito de fumar, hipercolesterolemia, grupo sanguíneo (grupo o).

¿Cuáles serian entonces los síntomas referidos por los pacientes y los signos encontrados por el médico?

En general, dentro de los efectos del ruido se encuentran:

 

  • dificultad para la comunicación oral
  • cefalea
  • disminución de la capacidad auditiva o hipoacusia
  • perturbación del sueño y descanso.
  • estrés
  • fatiga, neurosis, depresión.
  • molestias o sensaciones desagradables que el ruido provoca. a menudo s acompaña de zumbido y tinnitus, en forma continua o intermitente.
  • efectos sobre el rendimiento
  • alteración del sistema circulatorio (hiperpresión arterial y vasoespoasmo)  y digestivo (aumento de secreciones y peristaltismo intestinal).
  • aumento de secreciones hormonales: tiroides y suprarenales (cortisol)
  • trastornos en el sistema sensorioneural
  • disfunción sexual
  • vértigo
  • posible disminución en el desempeño laboral.

Por otra parte, la fatiga acústica es la consecuencia de cambios fisiológicos en la cóclea, que se traducen como un incremento transitorio del umbral auditivo, persistente por más de 2 minutos y que se recupera en un tiempo no mayor a las 16 horas. En estos casos se recomienda prever las causas que origina el padecimiento. 

Dentro de los tipos de protectores auditivos sobresalen los tapones de oído insertados, designados para establecer un sello cerrado de aire en el conducto auditivo externo; las orejeras, dispositivos llevados alrededor de la oreja para reducir los niveles de ruidos que inciden sobre el pabellón auricular. Su efectividad depende del sello de aire entre el cojín y la cabeza de individuo.

A su vez se aconseja la vitamina A, B12 (cianocobalamina), el Ácido Nicotínico, el Hidrocloruro de Papaverina y el Dextrán.

 

Cada día debe ser mayor la concientización de las personas sobre el daño que ocasiona la exposición prolongada al ruido.

 

 

 

 

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