Para millones de seres humanos es un mito. Irrumpió en la historia y sobre ella marcó con entrañas de humanidad ideas para hacer posible la eutopía y el sendero para universalizarla.

Tuvo en la palabra un arma, desde ella defendió la justicia, a los humildes, abogó por la igualdad, el conocimiento, por el derecho de todos. Arremetió contra los gendarmes del odio y enalteció la solidaridad

Enemigos tuvo. Expertos que diseñaron su muerte, calcularon centenares de veces como borrar su imagen. Incautos todos. Se fue cuando quiso y no cuando algún ingenuo marcó la fecha de su partida.

Su nombre corrió de voz en voz en diversas partes del mundo. En África a donde llegó la luz de la mayor de las Antillas, en América, en sus parajes más intrincados, en Asia y Europa, donde decir Fidel era y es decir Cuba.

Ni Sol ni lluvia impidieron que develara las más contundentes ideas desde su discurso. Desde ellas el respeto a quienes trazaron el camino escogido por Cuba y el compromiso de seguir en ese cabalgar constante cual Quijote en busca del bien común para la humanidad.

Llega agosto, y vuelve esa fecha que signa su nacimiento, entonces, no precisamos saber de su muerte. No muere quien ha sabido dejar en la tierra lo mejor de sí. No se va quien llegó como la luz para hacer más claro el camino.

Inmortales aquellos que no cesan de estremecer. Inmortales aquellos que a su paso por la vida fraguaron la esperanza y alcanzaron quimeras casi inaccesibles.

Este 13 de agosto, basta imaginarte entre nosotros, multiplicado en quienes no claudican, en los perseverantes, en los altruistas, en los que desafían adversidades y sobre ellas cultivan soluciones para defender la vida.

Este día, a tu memoria, va el empeño de las personas de bien dispuestas a ganar otra batalla en la que vale cuánto nos enseñaste desde la sabia de estratega, esa que te supo pugilista y vencedor.

Seguimos haciendo caminos y te sabemos en todas partes de este planeta adolorido que urge de tu luz, en el batallar por el bien de la humanidad y en la certeza que nos asiste para insistir en  lograr un mundo mejor.

 

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